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La rehabilitación no es solo para humanos
El Hospital de Enseñanza Veterinaria de WSU ofrece cuidado integral para pacientes animales.
Blueberry, una chihuahua rescatada, y su hermana Emma Rose, una golden retriever, siempre se llevaron bien. Hasta que un día no fue así.
De repente, Emma Rose atacó a Blueberry, dejándola paralizada. El veterinario de emergencia le dijo a su dueña, Kim Ferraro: “es muy grave”.
Siguiendo la recomendación de su veterinario, Ferraro llevó a Blueberry al Hospital de Enseñanza Veterinaria de Washington State University, donde se le practicó una cirugía exitosa. Pero, como suele ocurrir en la medicina humana, la cirugía fue solo el inicio del proceso de recuperación de Blueberry. Y el hospital veterinario de WSU forma parte de esa travesía.


La pequeña perrita recibe rehabilitación semanal en el departamento de Medicina Integrativa del hospital. Ahí se ofrecen terapias como caminadora subacuática, masajes, control del dolor y tratamientos complementarios como acupuntura y medicina herbolaria china.
La medicina integrativa es un campo en crecimiento dentro del cuidado veterinario, explica Jessica Bunch, veterinaria y profesora asociada en el College of Veterinary Medicine de WSU.
“Si a una persona le ponen una prótesis de rodilla, va a recibir fisioterapia. Eso es lo normal”, dijo. “¿Por qué no ofrecer lo mismo a nuestros animales?”
El menú de tratamientos en la clínica de Medicina Integrativa de WSU resulta familiar para cualquiera que haya hecho fisioterapia: estiramientos y movilidad articular, estimulación eléctrica para el dolor y la función muscular, además de ejercicios para casa. Y las condiciones de los pacientes también se parecen a las humanas: rehabilitación postquirúrgica, manejo del dolor, artritis, y lesiones de tejidos blandos en atletas.
En el caso de Blueberry, el primer objetivo fue controlar el dolor, explicó Bunch. Luego siguieron ejercicios para mantener la flexibilidad muscular durante la recuperación. El siguiente paso, con suerte, será lograr que vuelva a caminar.
“No sabemos hasta dónde llegaremos, pero tenemos la esperanza de que recuperará suficiente movilidad para volver a ser funcional”, comentó.

Por supuesto que iba a traerla a Washington State University, el mejor lugar del país para cuidarla.
Kim Ferraro
Ferraro señaló que el equipo del hospital veterinario de WSU ha sido realista con ella sobre la recuperación de Blueberry, pero también alentador y positivo.
Añadió que no culpa a Emma Rose por la lesión y que ahora simplemente mantiene a las dos perras separadas.
“Blueberry es el animal más dulce que he tenido”, dijo Ferraro. “Y por supuesto que iba a traerla a Washington State University, el mejor lugar del país para cuidarla.”

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